Las noticias de la web es un trabajo de recopilación de noticias importantes originadas en Cuba o el mundo sobre la realidad cubana.
Mostrando entradas con la etiqueta RAUL RIVERO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RAUL RIVERO. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de abril de 2010

UNA MENTIRA Y UNOS LADRONES






El sistema de propaganda de la dictadura cubana y sus atribulados amigos y cómplices en el exterior se esfuerzan por anular o disminuir la presencia, el protagonismo, el papel decisivo de la oposición pacífica interna en el proceso complejísimo y tenso que se vive hoy en la isla. Se trata de ningunear, de quitarle importancia, a los hombres y las mujeres que están --con la cara descubierta-- en las calles de Cuba, en los zonas más intrincadas de sus pueblos y aldeas desvencijadas, en las plazas públicas, los zaguanes y los calabozos, con la exigencia abierta de un cambio radical en la sociedad.

Es un mezquino y premeditado desvío de la atención (interna y externa) para que los grupos que llevan más veinte años de frente a la opresión, los presos políticos, las Damas de Blanco, el periodismo independiente y otros sectores de la disidencia, se queden en una zona muerta y paralizada de la actualidad.

Para sacarlos a empujones de la vida política, los desconcertados propagandistas del régimen ponen en los titulares una supuesta campaña internacional desestabilizadora. Quieren adormecer a sus lectores y televidentes cautivos con el cuento de que, a una orden del gobierno norteamericano, se mueven como un atajo de asalariados los grandes medios de prensa de Europa y de América como si sus líneas editoriales se pudieran manejar con solo un gesto autoritario a semejanza de los panfletos criollos y las emisoras de radio y televisión.

El montaje pretende convencer a no se sabe quién de que los ejecutivos de los periódicos influyentes de España y de Europa y, desde luego los de los Estados Unidos y América Latina, están pendientes de una llamada de Washington para ordenar el diseño y el tono del tema cubano en sus ediciones de papel y sus espacios digitales.

Por otra parte, siempre con el afán de poner fuera del juego a la oposición pacífica, comienzan a salir, por aquí y por allá (aunque con más frecuencia por allá), unas piezas especiales para llamar la atención acerca de que los problemas que confronta hoy el gobierno --lo realmente peligroso-- proviene de la corrupción de algunos funcionarios que le han querido dar el escobazo adelantado a la piñata final.

Es cierto que la ambición por apoderarse de las ruinas del país es un elemento a tener en cuenta. Pero ese es otro carril, una vía natural que viene en la programación genética de los sistemas que arrasan con la prensa libre y las instituciones democráticas. La codicia de unos ladrones no tiene capacidad para impresionar y poner alerta a la comunidad internacional sobre la realidad cubana.

Esa llamada es patrimonio del sacrificio, la generosidad y la agonía de hombres como Orlando Zapata Tamayo. Lo que ha conmocionado a la opinión pública y convoca a los medios de prensa es la disposición a entregar la vida que no es perderla. Es el desafío a la muerte a favor de la libertad. Y son las Damas de Blanco en Banes y en La Habana, semana tras semana, día tras día, bajo el acoso de las brigadas para policiales.

La tecnología arruinó la estructura de la mentira. Se acabaron los periódicos murales. Llegó Internet. Unos estafadores seducidos por el dinero no cambian nada.

La oposición interna, los presos políticos y las Damas de Blanco son los que han asaltado la sensibilidad de los hombres libres. Y están en primera plana
READ MORE -

martes, 30 de marzo de 2010

RAUL RIVERO: EL FUEGO QUE AVIVARON




A siete años del batacazo de la dictadura para acabar con la oposición interna --mediante un festín de 75 condenas, peticiones de pena de muerte y una movilización nacional--, el régimen recibe la contracandela de aquel fuego que organizó para dejar a los demócratas cubanos aislados por el humo o hechos ceniza.

La intención era sacar del escenario a un grupo de personas que con paciencia y dedicación, pacíficamente, en cualquier sitio de la geografía, hacían activismo por los derechos humanos, organizaban bibliotecas independientes, escribían crónicas, reportajes y noticias o se dedicaban a estructurar los primeros colegios de profesionales libres en territorios ganados al totalitarismo.

Ponerlos en las cárceles y así debilitar las pequeñas instituciones en las que trabajaban y, con las condenas extravagantes destinadas normalmente a criminales, asesinos y corruptos, enviar a la sociedad un mensaje de advertencia, de miedo directamente, para tratar de contener el rumor de una ola de rebeldía popular.

Esa parte destinada a distribuir sin miseria el temor tuvo el respaldo de una campaña difamatoria en los panfletos estatales, entrevistas relámpagos a indignados patriotas seleccionados en las calles y un documento suscrito por la élite del arte y la literatura.

Además, las operaciones policiales para realizar los arrestos de los opositores se hicieron con un gran despliegue de fuerzas y medios (una decena de carros, filmaciones de los registros) y, algunos, llegaron a prolongarse hasta diez o doce horas.

Lo que pasó, en realidad, es que los grupos se adaptaron a los nuevos tiempos. Se empezó un trabajo lento de recomposición, y junto a las figuras que llevaban ya casi dos décadas en la oposición, comenzaron a aparecer nuevos nombres. Como los nuevos pies de firma surgidos enseguida en las corresponsalías de las agencias alternativas. Los nombres y apellidos de una nueva generación de informadores.

Y otra cosa, aquel gesto brutal hizo que un grupo de mujeres, familiares de los presos, constituyeran en los bancos de la iglesia de Santa Rita, en caminatas por la Quinta Avenida, en la casa de Laura Pollán, en Centro Habana, la Asociación de las Damas de Blanco.

Ellas, que no siguen ninguna ideología porque trabajan y luchan por la libertad de esposos, hermanos, hijos y padres, son parte importante de ese rebote con sus protestas y reclamos en las calles. Las fotos de las golpizas y maltratos que han recibido están en el mundo entero y una sola tiene más fuerza que los teques políticos de los escribidores criollos y de sus cómplices en el exterior.

En otro punto, ya sin geografía física está Orlando Zapata Tamayo, apresado durante aquellas jornadas de odio de la primavera negra del 2003. Lo encerraron para desaparecerlo y el activista de base sin ínfulas de líder ni afán de relevancias, le dio un giro definitivo al proceso de desaparición de sus verdugos.

La contracandela produce quemaduras, muertes, heridas y sufrimientos, pero tiene su paso y su tiempo

READ MORE -

domingo, 7 de marzo de 2010


LIBROS Y PLANCHAS DE HIERRO



















By RAUL RIVERO







La muerte es una mensajera eficaz y despiadada. En sólo una horas --con la agonía final de Orlando Zapata Tamayo-- puso en primera plana, en casi todo el planeta Tierra, un panorama general ampliado del empeño diario del presidio político cubano por no perder la esperanza ni la vida. La noticia de la muerte del preso, un activista de base, albañil y plomero, conmovió a la comunidad internacional. Provocó una reacción mayoritaria de apoyo a los 200 hombres que continúan en los calabozos por disentir del régimen y un rechazo a la dictadura que ha dejado a la nación cubana sin pan y sin espacio público para la libertad y la palabra.





Lo que pasa es que la vida de un hombre es un precio muy alto para unas pocas horas de actualidad.





Los cubanos que viven en aquellos sótanos necesitan apoyos puntuales todos los días. Que sus nombres, sus rostros disueltos en cifras y estadísticas, recobren los rasgos humanos. Y sus historias civiles, las vidas de ellos con la familia y sus amigos, así como el prolongado tormento de cada minuto tras las rejas, tenga presencia en los ámbitos donde la palabra libre tiene otra carga de significados y el tiempo otro valor.





Hace falta, como complemento a la información y la denuncia, una labor testimonial. El trabajo sereno de contarlo todo sin el temblor provisional de la crónica periodística o el de una nota en un blog. Hay libros poderosos y reveladores que narran diferentes etapas del presidio político cubano.





La Asociación de Iberoamericanos por la Libertad y la Comunidad de Madrid presentarán ahora en España una obra que debe pasar de inmediato a esa biblioteca imprescindible para conocer, de primera mano, la vida dentro de las cárceles de Cuba.





Hablo de Pasión, prisión y destierro, un libro de 237 páginas, en el que el prisionero político Alejandro González Raga, arrestado y condenado durante la Primavera Negra del 2003, cuenta sus experiencias en cárceles de Ciego de Avila y Camagüey.





Es un libro singular porque está escrito desde las soledades provinciales donde no hay embajadas ni prensa extranjera, y el enfrentamiento con la represión y la penuria suele ser más descarnado y sin amparo, incluye un pliego fotográfico, documentos y cartas de presos políticos y el acta de la sentencia del autor (exiliado hoy en España), de Enrique Mayo (exiliado en Estados Unidos), del periodista Normando Hernández, condenado a 25 años, y del doctor Alfredo Pulido, con una pena de 14 años, que siguen encarcelados en aquella región de Cuba.





La lectura de Pasión, prisión y destierro, del periodista y activista González Raga (estuvo cinco años en prisión), produce una categoría de inquietud y de dolor que parecía que la civilización había abolido.





El libro, por su hondura, va a contribuir a que se sepa que el drama en prisión no es un relámpago, es un fuego constante. El repaso de esas páginas será un revulsivo para el asombro y la curiosidad que produce la muerte cuando ejerce su oficio de mensajera.





READ MORE -

domingo, 15 de noviembre de 2009

CERCANIA DE UNA MUJER LEJANA



RAUL RIVERO
Madrid --
La oposición pacífica, los presos políticos, todos los que quieren liberar a Cuba --la silenciosa mayoría de la isla y el exilio que nadie puede callar-- acaban de encontrar una compañera de viaje en esta Europa en la que algunas corrientes y voluntades oscuras pretenden santificar la dictadura con un certificado de buena conducta y pasarle una transfusión en la sala de urgencias.
Hablo de Herta Müller, una señora esbelta y ausente, de ojos claros, que escribe poesía y relata, en una prosa severa con entradas sin aviso de cierto lirismo, las historias que tuvo que vivir bajo un régimen totalitario. Las que vivieron sus amigos, la familia y todas las personas a las que les tocó pasar por la tierra en la Rumanía pobre y fantasmal de Nicolás Ceaucescu.
Ella ganó este año el premio Nobel de literatura, y la evocación de su obra, su presencia en decenas de entrevistas con los medios de prensa más influyentes del mundo occidental, han puesto en primer plano otra vez una realidad que en esta parte del planeta se clausuró hace veinte años.
La Academia sueca dijo que la escritora con la concentración de la poesía y la franqueza de su prosa representa el paisaje de los desposeídos. Y es la existencia diaria de esos sectores de la sociedad la que aparece sin anestesia en las páginas de sus novelas.
Cuando Herta Müller cuenta sus experiencias --como el totalitarismo viene de un mismo molde enfermo--, cualquiera que haya vivido en uno de esos países tiene la impresión de que está frente a un retrato de su sociedad.
``En Rumanía'', le dijo al periodista Carlos A. Aguilera, ``la mayoría de las personas sabían leer y escribir, pero si has sido educado para no pensar, eres un analfabeto de otra manera.''
``Cuando una vida humana ha sido más corta que una dictadura, esa vida ha sido robada por el estado [...] Tuve la suerte de sobrevivir, pero tengo amigos que murieron antes y eso es algo que todavía duele'', afirmó.
La escritora recuerda sus años bajo el gobierno comunista y asegura que ``la frontera era un imán, y todo el mundo ansiaba estar fuera, fuera, fuera. Vivir en Rumanía desde por la mañana hasta por la noche sólo se soportaba con la idea de que no era para siempre, sino algo provisional, de lo alguna vez saldríamos.''
En ese sistema, explica Herta Müller, la industria era un depósito de chatarra y la agricultura estaba destruida. Para el estado ``la única labor productiva que merecía la pena era la fabricación del miedo y, al final, sólo se tenía un montón miedo.''
Hace poco, durante la celebración de la Feria del Libro de Francfort, mencionó directamente los gobiernos de China, Cuba e Irán. Espero, dijo, que el premio Nobel me permita ofrecerle un amparo a todas las víctimas de las dictaduras.
Herta Müller vive --a veinte años de la caída del muro de Berlín-- empeñada en que los seres humanos no olviden la tragedia del comunismo. Ese empeño la acerca a los cubanos. Es una mujer solvente y herida que cuando habla de los sufrimientos de su vida, habla de muchas vidas.
READ MORE -

martes, 3 de noviembre de 2009

EL MISERABLE TIZNE DE LAS CIFRAS



Raúl Rivero
Madrid
Los políticos son adictos a las estadísticas. La vida pasa en las comarcas correctas de los números acompañada de una banalidad salvaje y al golpe de un latido imperceptible. Lo sombrío se mezcla con las claridades, como en la hora borrosa de los amaneceres.
La pena, los dolores, las miserias se hacen leves porque el lenguaje de las cifras no alcanza nunca los perfiles humanos. Las voces cálidas y los sentimientos se quedan enterrados bajo un techo premeditado de sumas, restas, por cientos y comparaciones.
No hay máquinas ni expertos que puedan cuantificar el temor y los insomnios. Nadie ha conseguido medir la desesperanza o la intensidad que llega a alcanzar el olvido. Y, por ejemplo, en las dictaduras ningún equipo de asesores presidenciales está capacitado para calcular los niveles de injusticia o represión con los que se acuesta y se levanta un país.
En Cuba, el presidio político se retrata ahora con este número: 206. Y esa combinación de signos hace remisiones diversas al tiempo y a las vidas de unos hombres que, en los papeles, no tienen cara y no tienen ilusiones.
Quiero hablar de uno de ellos, Blas Giraldo Reyes. Está preso, con una condena de 25 años, en la cárcel Nieves Morejón, a unos kilómetros de su casa --mínima y desguazada-- en la ciudad de Sancti Spíritus.
Tiene 53 años y es topógrafo, pero cuando lo arrestaron, en marzo del 2003, mantenía a su familia como jornalero agrícola en fincas privadas. El gobierno no le permitía ejercer su oficio porque Reyes no era (no fue nunca) partidario ni simpatizante del grupo que tiene el poder en su país desde más de medio siglo.
Fundó en su zona de residencia el Movimiento Cristiano Liberación y la biblioteca independiente 20 de Mayo. Así recuerda él la etapa previa al momento de su encarcelamiento: ``En varias ocasiones fui víctima de arrestos, se me hicieron muchas actas de advertencia, asedio a mi domicilio y se reprimió a mi familia.''
Reyes ha pedido con insistencia por escrito y también mediante el recurso de las huelgas de hambre que se imponga en las prisiones un programa de trato humanitario porque la integridad física de los presos políticos está amenazada. Hace unos meses, el recluso común Aramís Puerta (inducido por los carceleros) quiso obligarlo a poner carteles con consignas gubernamentales en su camastro de preso.
A la atmósfera tensa y violenta del presidio, a la falta de alimentación adecuada, al acoso de la suciedad y sus mensajeros, se une ahora --cuando va a entrar en el año séptimo de su castigo-- una diabetes rabiosa y otras patologías que ponen en crisis general su estado de salud y alarman a su esposa Isel de las Mercedes Acosta, una de las fundadoras de las Damas de Blanco, una asociación que lucha por la libertad de los presos políticos.
Esta semana hablé con ella. Lo puede ver dos horas cada dos meses. La señora Acosta está muy preocupada y dice que conoce muy bien la dieta de las prisiones. ``No le están dando lo que debe comer porque la alimentación en ese penal es pésima''.
Blas Giraldo Reyes padece, además, de hipertensión arterial, artrosis degenerativa, problemas hepáticos y renales, trastornos de la audición y papiloma intestinal.
``Queremos que salga de la cárcel, dice la mujer, donde está por trabajar en forma pacífica por la libertad de Cuba. Deseamos y trabajamos para que vuelva a su familia y recupere la salud. Todos los que lo queremos lo necesitamos''.
Esta es la categoría de las historias de los hombres y mujeres que están detrás de las estadísticas. Cubanos en situaciones críticas, familias desbordadas, gente sencilla que tiene rostro, nombres y apellidos, temores y esperanzas. Y otras cosas que no aparecen en las cifras heladas.
READ MORE -

 
 
 

INDICE DE PUBLICACIONES